Policías y guardias civiles se encierran en Interior: piden una jubilación de 39.000 euros
Policías y guardias civiles se encierran en Interior exigiendo una pensión de 39.000 € y jubilación digna. Qué pasa ahora con las elecciones.
Policías y guardias civiles se han encerrado en el Ministerio del Interior para exigir una jubilación digna. Lo han hecho después de dar por fracasadas las negociaciones con la Secretaría de Estado de Seguridad, que llevan casi un año de reuniones sin compromisos concretos.
La protesta es de carácter pacífico e indefinido. La secundan sindicatos de la Policía Nacional como SUP, Jupol y UFP, junto a asociaciones de la Guardia Civil como AUGC, Jucil, AEGC, ASES-GC y Unión de Cabos. Además, piden a otros agentes destinados en Madrid que se acerquen a la Secretaría de Estado para apoyar la movilización.
¿De qué se habla exactamente? De la jubilación anticipada. Los agentes reclaman equipararse a lo que ya tienen otros cuerpos autonómicos y locales. La cifra clave que manejan es 39.000 euros anuales de pensión máxima para el grupo C1, y que el grupo A2 alcance también la pensión máxima, tanto en el Régimen General como en Clases Pasivas.
En septiembre parecía que la cosa avanzaba. La Administración aceptó novedades de «gran calado», y algunos sindicatos hablaron de «buen ritmo». Pero otros lo tomaron con cautela: hablan de avance, sí, pero insisten en que sin esa cifra de 39.000 euros no hay acuerdo real. Esa desconfianza ha crecido ahora.
¿Por qué te debería importar? Porque la pensión deja de calcularse sobre una base congelada en el pasado y pasa a reflejar lo que cobran hoy los trabajadores. Y porque el sueldo de quien te protege, te atiende en una emergencia o investiga un delito también depende de que el sistema sea justo y sostenible para quien se dedica a ello durante décadas.
Ahora mismo, el Gobierno ha convocado elecciones generales para el 29 de noviembre y la Secretaría de Estado ha dicho que no puede atender la demanda por ese motivo. Eso deja el asunto en el aire. Los afectados pueden seguir las comunicaciones de sus sindicatos, pedir a sus representantes que concreten plazos por escrito y preguntar a los candidatos qué piensan hacer con la jubilación de policías y guardias civiles. Lo que se decida en las próximas semanas marcará si el avance de septiembre se convierte en un acuerdo o se queda en promesas.