El Barça gana 84-88 al Bayern en Múnich y encadena tres victorias a domicilio
El Barça gana 84-88 al Bayern y suma tres triunfos seguidos fuera. Punter, 23 puntos, pero 17 pérdidas y 6/22 en triples: lo que hay que vigilar.
El Barça ya suma tres victorias seguidas como visitante en la Euroliga, y la última le costó un sudor enorme: 88-84 en el SAP Garden de Múnich, con el marcador decidido en los dos últimos minutos.
Vamos al grano. Los azulgranas ganaron a pesar de tirar fatal desde el triple, 6 de 22, y de regalar 17 balones. Un partido feo, sin brillo, que se resolvió en la pista con oficio y con la calidad de Kevin Punter, que terminó con 23 puntos.
¿Y qué significa esto? Para el aficionado que sigue la Euroliga desde el sofá, es una señal de que el equipo sabe sobrevivir cuando no está fino. Ganar fuera de casa en Europa es complicado, y hacerlo tres veces seguidas tiene mérito. Pero también hay un aviso: si el equipo sigue perdiendo balones a este ritmo, el día que el rival sea más acertado, la factura llegará.
Hubo momentos de todo. El Barça arrancó con un parcial de 0-11 que le dio ventaja, el Bayern respondió con un 13-2 y el partido se convirtió en una guerra de rachas. Al descanso iba 42-41 para los locales. En el último cuarto, Punter tiró del carro con once puntos, y aun así el Bayern apretó hasta que Obst y Jokubaitis cometieron dos pérdidas clave que el escolta estadounidense aprovechó.
Para el seguidor, el dato a mirar es el próximo partido: el viernes, el Barça visita al Valencia Basket. Si el equipo mejora en el triple y cuida el balón, el balance de visitante puede seguir creciendo. Si no, la tranquilidad de estas tres victorias durará poco.
Lo que viene ahora es sencillo: el Barça tiene que corregir el tiro exterior y dejar de regalar posesiones. Y los aficionados, que esta vez han visto ganar a su equipo aunque no brillara, deberían disfrutar de la victoria sin olvidar que la mejora pasa por cuidar esos detalles.