Israel vota en masa: 55,7% a mediodía, récord histórico y el futuro de Netanyahu en juego
Israel bate récord de participación: 55,7% a mediodía, con colas en Tel Aviv y un gobierno de Netanyahu en juego. Claves de la jornada electoral.
Más de la mitad de los israelíes con derecho a voto ya había depositado su papeleta a mediodía. Con un 55,7% de participación a las 16.00 hora local, estas elecciones van camino de batir el récord desde que existen registros, en 1973.
¿Qué significa esto? Que mucha gente siente que se juega algo grande. Estas son las primeras elecciones tras el atentado del 7 de octubre de 2023, y en la práctica funcionan como un referéndum sobre Benjamin Netanyahu, el primer ministro que más tiempo ha ocupado el cargo desde la independencia del país en 1948.
Hay quien vuela desde otros países para votar. Unos 80.000 israelíes que viven fuera han viajado expresamente, porque no pueden votar por correo. Es un dato que habla de la urgencia que sienten muchos.
Las cifras por ciudad también dicen mucho. En Tel Aviv, más laica y liberal, la participación rondaba el 50,5%. En Jerusalén, donde Netanyahu y los partidos religiosos tienen más apoyo, se quedaba en el 47,7%. En Haifa, en el 46,3%. Y en 2022, a esa misma hora, la cifra total era del 47,5%, así que el salto es considerable.
Para la vida diaria, lo que se decide es el rumbo del país en temas que tocan a todos: la democracia y la libertad, el papel de los partidos religiosos en la educación, la seguridad tras la guerra y la situación en Cisjordania. Una vecina de Kfar Sava lo resume así: lo que vote hoy es el mundo en el que vivirán sus bisnietos. Otros, en cambio, apoyan a Netanyahu porque ven en él un líder firme frente a la amenaza nuclear iraní.
Hay también una tensión política visible. Netanyahu ha pedido a sus votantes que "se despierten" ante las largas colas en sectores árabe-israelíes, cuyos partidos podrían ser decisivos para formar gobierno si la oposición no llega a los 61 escaños. La oposición, por su parte, acusa al Likud de preparar reclamaciones contra la limpieza de las elecciones, y ha rechazado la petición de ampliar el horario de votación.
Lo que pasa ahora es que las urnas siguen abiertas hasta las 22.00 hora local, así que el dato final de participación aún puede subir. Si el récord se confirma, todo apunta a que favorecerá a la oposición, aunque la formación del gobierno dependerá de las alianzas que se negocien en las próximas semanas. Quien quiera seguir el recuento, puede hacerlo a través de la Comisión Electoral Central, la fuente oficial de los datos.