Corea del Norte dispara 10 misiles y Seúl y Washington ensayan la respuesta nuclear
Corea del Norte lanza 10 misiles y Seúl y Washington ensayan a puerta cerrada su respuesta nuclear. Qué significa para tu bolsillo y tu seguridad.
Corea del Sur y Estados Unidos acaban de confirmar un simulacro militar conjunto para coordinar sus armas convencionales y nucleares frente a Corea del Norte. Y lo hacen justo después de que Pyongyang lanzara una decena de misiles balísticos hacia el mar de Japón.
El ejercicio se llamó 'Iron Mace' (Maza de Hierro) y se celebró entre el 29 de septiembre y el 2 de octubre en el Estado Mayor Conjunto surcoreano, en Seúl. Lo ha contado la agencia Yonhap citando fuentes militares. Todo se hizo a puerta cerrada, bajo la supervisión del presidente surcoreano, Lee Jae Myung, con la idea de no provocar más de lo necesario al régimen norcoreano.
Pero, ¿qué significa todo esto en cristiano? Básicamente, que los dos aliados están afinando cómo se respondería si la situación se pone muy fea. Hablan de reforzar la llamada 'disuasión extendida', es decir, la promesa de que Estados Unidos protege a Corea del Sur con su paraguas nuclear. Y también de cómo usar los medios militares surcoreanos para apoyar a las fuerzas estadounidenses en una crisis.
El simulacro sigue las directrices del Grupo Consultivo Nuclear, creado tras la cumbre de abril de 2023 entre Yoon Suk Yeol y Joe Biden. Es decir, no es algo improvisado: viene de hace años de trabajo diplomático y militar.
Ahora bien, hay un dato que llama la atención. Este ejercicio se ha hecho pese a que, en agosto, el presidente estadounidense Donald Trump ordenó reducir las maniobras conjuntas dentro del ejercicio Escudo de Libertad Ulchi. Es decir, por un lado se recortan maniobras visibles y, por otro, se ensaya en secreto. Cada uno puede sacar sus conclusiones sobre si eso da más seguridad o más incertidumbre.
¿Y a ti qué te afecta? Pues más de lo que parece. Cuando hay tensión militar en Asia oriental, se nota en el precio de la energía, en las cadenas de suministro de electrónica y coches, y en la confianza de los mercados. Si algún día la cosa escala, las consecuencias llegarían a nuestros bolsillos en cuestión de semanas.
Qué puede pasar ahora: lo más probable es que siga el pulso de misiles y declaraciones, sin guerra abierta, pero con el riesgo de un error de cálculo siempre presente. Y qué deberías hacer tú: seguir la información de fuentes contrastadas, desconfiar de los bulos alarmistas que circulan por WhatsApp y no dar por hecho que un conflicto lejano no te toca. Estar informado es la mejor forma de no dejarse llevar por el pánico.